JOSÉ MIGUEL CARRERA VERDUGO, EL CORAZÓN DE CHILE (1785 – 1821)
 Septiembre representa un importante hito en la vida de los chilenos; es el mes del orgullo patriótico y de celebración en familia, con amigos y en las fondas.
Todo Chile se viste de alegría y de los colores de nuestra bandera. Esta fecha tan especial se debe a hombres y mujeres que lucharon por nuestra independencia. Entre ellos, el más importante, don José Miguel Carrera Verdugo.
Entre muchas otras cosas, esta tradición de celebrar nuestras fiestas patrias, comienza con don José Miguel Carrera quien, luego de asumir como presidente el 4 de septiembre de 1811, y con la aspiración del autogobierno y la independencia de la monarquía española, organiza, entre el 28 y 30 de ese mes, una gran fiesta que incluyó un baile en la Casa de Gobierno, la iluminación de toda la ciudad, y un Te Deum en la Catedral, al tiempo que la Casa de Moneda es adornada con la Bandera y el Escudo Nacional.
Paradójicamente, un 4 de septiembre José Miguel es fusilado en Mendoza, Argentina, un día como hoy pero de 1821. Por su innegable contribución a la historia de Chile no hablaremos acá de su muerte, pues en este mes de la patria, nadie puede negar su empeño en liberar a nuestro país de la monarquía, en tiempos donde la mayoría de la población se mantenía leal a la Corona, en un país en estado de oscilación y crisis, jurando proteger los intereses del rey cautivo. ¿Cómo se involucra Carrera en esta lucha por la independencia? Nacido en Santiago, en lo que hoy es la comuna de El Monte, sus padres fueron Ignacio de la Carrera, militar chileno, coronel de milicias y miembro de la Primera Junta de Gobierno de 1810, y de doña Paula Verdugo Fernández y Valdivieso, mujer culta y liberal.
Después de pasar sus primeros años de juventud en Europa, peleando contra las tropas napoleónicas, llega a Chile el 25 de julio de 1811, y desde un primer momento hace suya la empresa de la Independencia, una lucha personal por la libertad, la igualdad, la justicia y el desarrollo. Con sólo 26 años se convierte en un acelerador del cambio de la vida política de Chile; y su osadía, valor, imaginación y patriotismo, lo convierten a su vez, en un líder para las tropas, el pueblo y los jóvenes, fomentando en todos ellos el amor por la patria. Antes de él, ningún gobernante se había puesto en contacto con el pueblo.
Por todas estas virtudes, Martínez de Rosas, su adversario en la lucha de la Independencia, en su camino al exilio, señaló que “las esperanzas de la revolución están en los Carrera, especialmente en José Miguel”. Y no se equivocó. Desde un principio, su principal misión fue organizar la revolución por la independencia, la que manejó como un estratega, a pesar de las resistencias y oposiciones. Entre sus preocupaciones estaba la invasión de las tropas realistas desde el Perú, pues sabía que España no permitiría el alzamiento de sus colonias. Se preparó y preparó al país para la guerra.
Sentó las bases de la creación del Ejército de Chile, al crear la primera escuela orientada a la enseñanza militar, la Escuela de Jóvenes Granaderos.........
Ver artículo completo: José Miguel Carrera (1)
Un aporte del Director de la revista Unofar, Antonio Varas Clavel

Deja un comentario

Las opiniones en esta sección, son de responsabilidad de sus autores y no reflejan necesariamente el pensamiento de la Unión de Oficiales en Retiro de la Defensa Nacional