Columna de Opinión

ODIO Y VENGANZA por Fernando Navajas I. Vicealmirante

Las opiniones vertidas en esta columna de opinión, son de responsabilidad de sus autores y no reflejan necesariamente el pensamiento de UNOFAR
El Poder Judicial en nuestro País se ha politizado, lo que es una grave desviación de la sana doctrina y que tendrá un alto costo para el País, todo ello a la vista del Poder Ejecutivo, del ministro de Justicia y del Presidente de la Corte Suprema que debiera preocuparse de la pureza del sistema, todos ellos tienen responsabilidad en lo que está ocurriendo.
Bastante se ha escrito sobre la forma que han actuado los jueces chilenos para juzgar los casos contra los Derechos Humanos, que se han atribuido a Oficiales en retiro de las FF.AA., cuyos fallos han sido aberrantes, tal como lo ha expuesto la Sra. Raquel Camposano, ex jueza y candidata a Ministra de la CORTE SUPREMA cuyo camino hacia esa corte le fue bloqueado por sus propios colegas.¿ la razón?, no era de izquierda, ya que la mayoría de los jueces son de esa tendencia y más aun; son marxistas, ¿qué podemos esperar entonces del Poder Judicial? Además el libro del capitán de Navío y Abogado Adolfo Paul en que se analizan las injusticias y violaciones a las leyes por parte de los jueces es clarísimo en señalar que se ha actuado con un ánimo de venganza vergonzoso para un poder judicial.

Me recuerdo que en 1989, conversando con una Sra. Ministra de una Corte me dijo: “ha ingresado cierta clase de gente al Poder Judicial que mejor nos pillen confesados cuando sean jueces”; lamentablemente ella falleció, caso contrario habría comprobado que su predicción resultó cierta. Todo esto es producto del odio que engendró en ellos el Pronunciamiento de 1973 y posteriormente el éxito del gobierno militar en la conducción del país.

De acuerdo al Catecismo de la Iglesia Católica (ART.2303). EL ODIO voluntario es contrario a la caridad. El odio al prójimo es pecado cuando se le desea deliberadamente un mal. EL ODIO AL PRÓJIMO, es un pecado grave cuando se le desea deliberadamente un daño grave.”Pues yo os digo: Amad a vuestros enemigos y rogad por los que os persigan, para que seáis hijos de vuestro padre celestial…” (Mt 5,44-45). Sic. ¿PERO ENTENDERÁN LOS JUECES MARXISTAS Y ATEOS LO QUE QUIERE DECIR ESTE ARTÍCULO?, lo dudo porque si así fuera actuarían cristianamente, es decir, aplicando las leyes como corresponde y no a su arbitrio y que tanto mal han causado. Siempre tuve la mejor opinión del Poder Judicial, pero eso cambió desde que se comenzaron a cometer injusticias en los juicios contra los MILITARES Presos Políticos. Es muy importante la opinión de las FF.AA. RESPECTO AL Poder Judicial y me parece que esta no es buena.

Este ODIO GENERA LA VENGANZA, que constituye otra ofensa a Dios.”Desear la venganza para el mal de aquel a quien es preciso castigar, es ilícito; pero es loable imponer una reparación “para la corrección de los vicios y el mantenimiento de la justicia”(S.TOMÁS DE A.s.th.2-2,158,1 ad3).Todo esta situación anómala sería imposible, si tuviéramos jueces cristianos que actuaran en forma justa y con honradez profesional; es perfectamente lícito que un juez tenga sus ideas políticas o adhiera a una determinada ideología, pero ello no puede ni debe influenciarlo en la dictación de sentencias, resoluciones, fallos, dictámenes etc. los que deben ceñirse estrictamente a los procedimientos judiciales y los que disponen los códigos. Lamentablemente eso no ocurre en el CHILE DE HOY y los afectados quedan al arbitrio de la particular manera de pensar de un juez.

El Poder Judicial en nuestro País se ha politizado, lo que es una grave desviación de la sana doctrina y que tendrá un alto costo para el País, todo ello a la vista del Poder Ejecutivo, del ministro de Justicia y del Presidente de la Corte Suprema que debiera preocuparse de la pureza del sistema, todos ellos tienen responsabilidad en lo que está ocurriendo.

Estimo sumamente grave para los ciudadanos esta politización pues no hay certeza de que se hará justicia en forma imparcial, ni que se acabará con la venganza: lo peor que puede exhibir un Poder Judicial.

Fernando Navajas I.

Vicealmirante