Columna de Opinión

ÓMICRON Y LA CUARTA DOSIS ( El Mercurio, Editorial, 05/01/2022) — ESTILOS DE VIDA por Jorge Peña Vial

ÓMICRON Y LA CUARTA DOSIS ( El Mercurio, Editorial, 05/01/2022) — ESTILOS DE VIDA por Jorge Peña Vial

Las opiniones en esta columna, son de responsabilidad de sus autores y no reflejan necesariamente el pensamiento de la Unión de Oficiales en Retiro de la Defensa Nacional

El Gobierno ha anunciado que adelantará la cuarta dosis de la vacuna para los mayores de 65 años. Será el segundo país en el mundo en adoptar una medida de protección tan extrema, ya que solo Israel ha anunciado un programa similar, apenas el día antes que lo hiciera en Chile el ministro de Salud.

La aparición de la variante Ómicron comienza a crear serias preocupaciones en Chile. Si bien todavía no se han observado alzas mayores en el número de contagios —aunque en algunas regiones la difusión del virus ha alcanzado altos niveles—, los antecedentes del resto del mundo son muy alarmantes. A lo largo de los dos años de pandemia no se había llegado a tener un millón de contagios diarios en el planeta, aunque en las puntas se había estado cerca, pero en los primeros días de este año se han registrado cerca de un millón y medio de nuevos casos diarios.

El 2022 se había señalado como el año en que quedaría superada la pandemia y nadie esperaba que comenzara con las peores cifras de toda la peste.

No obstante los altos números de personas enfermas, las hospitalizaciones y las muertes no parecen haber aumentado. Es perfectamente posible que esto se deba a las vacunaciones, pero tampoco puede descartarse que la variante sea más contagiosa, pero menos grave. Para resolver este dilema se han hecho estudios de laboratorio, en animales, que han arrojado resultados algo optimistas, pues explican los mejores desenlaces de la enfermedad por la menor gravedad de la cepa. Lo que han encontrado los investigadores es que no ataca a los pulmones y solo coloniza la vía respiratoria alta, es decir, las mucosas nasales, la garganta y la tráquea, y produce mínimos efectos pulmonares. Si bien todavía no existen experimentos debidamente examinados por pares, son al menos seis los estudios que han hallado resultados similares.

Será necesario crear equipos mixtos de las nuevas y las antiguas autoridades de Salud para desarrollar un traspaso armónico

La propagación de la cepa Ómicron ha ocurrido principalmente en el hemisferio norte, en medio del invierno, y los países europeos, junto a Estados Unidos y Canadá, han resultado los más afectados. Se llegó a temer por la saturación de los hospitales, puesto que era tan veloz la difusión del virus que el número de enfermos podía llegar a cifras sin precedentes. Pero en los últimos días también ha comenzado a verse una gradual, aunque rápida, disminución de los casos en los países que experimentaron primero los aumentos. Más preocupante es el hecho de que en los últimos días también se han visto afectados países de nuestro hemisferio y, así, Argentina y Australia muestran cifras increíblemente altas. La inquietud se propaga con más rapidez que el mismo virus.

En estas circunstancias, el Gobierno ha anunciado que adelantará la cuarta dosis de la vacuna para los mayores de 65 años. Será el segundo país en el mundo en adoptar una medida de protección tan extrema, ya que solo Israel ha anunciado un programa similar, apenas el día antes que lo hiciera en Chile el ministro de Salud. En ese país, se vacunará con la segunda dosis de refuerzo al personal de salud y a los mayores de 60 años. Con la decisión local, se mantendrá el esfuerzo de los servicios de salud y habrá que renovar la alerta para que todas las personas reanimen su compromiso con el combate al virus para impedir nuevas muertes.

El refuerzo cada seis meses podría ser la forma de evitar la propagación de la variante, pero, en todo caso, Chile debería estar preparado para enfrentar una nueva ola de contagios. Posiblemente les corresponda a las nuevas autoridades hacerse cargo de este potencial nuevo brote en marzo y, en tal sentido, es clave desarrollar un traspaso del poder de un gobierno a otro con toda armonía. Dirigentes del gobierno entrante han señalado que habrá que dar continuidad a las medidas básicas con el fin de fortalecer las conductas recomendadas, como el uso de mascarilla, el lavado frecuente de manos y la distancia social. Será necesario crear equipos mixtos de las nuevas y las antiguas autoridades, que cuentan con valiosa experiencia, para combatir el virus, lo que está más allá de cualquier posición política, pues se trata de un tema nacional que no distinguirá entre gobierno y oposición, ni ahora ni después del 11 de marzo.

ESTILOS DE VIDA

Jorge Peña Vial

VivaChile.org, Familia, 31/12/2021

No puedo estar más en desacuerdo con Adriana Valdés cuando en su columna del viernes nos “invita a pensar el cambio en los estilos de vida. En menos de treinta años —agrega— se han normalizado en todas las clases sociales comportamientos que antes se discutían apasionadamente. Los jóvenes ya no se casan, pasan a vivir juntos como parte natural de una relación (…) A nadie se le cuestiona eso, solo en un círculo extremadamente minoritario”.

Tras aludir a otras situaciones “normales”, madres solteras, homosexuales, diversas familias, concluye que buena parte del triunfo de Boric se relaciona con estos “nuevos estilos de vida”. Y, por supuesto, Kast “es un hombre de verdad a la antigua, y la antigua ya no se sostiene”.

Hay mucha ligereza y frivolidad en estas afirmaciones. Toda una tradición occidental de más de veinte siglos que incluye a los pensadores liberales clásicos (Locke, Kant, Adam Smith, etcétera) es tachada de obsoleta y arrojada al cajón de los trastos viejos. Occidente reclama el cumplimiento de los derechos humanos a otras naciones y últimamente se niega a definir objetivamente el contenido de tales derechos e incluso se niega a reconocer la existencia de una “naturaleza humana”.

Se desprecia la idea de que exista una naturaleza, el único concepto capaz de otorgarle un sólido fundamento. Se defiende, a cambio, un constructivismo que, entre otras cosas, alimenta la ideología del género, según la cual cada individuo puede configurar a su antojo su propia naturaleza, liberándola de supuestos roles culturales y sociales.

En una sociedad multiética y plurirreligiosa, la única base para los valores comunes reside en los derechos humanos; si estos derechos no se definen de manera clara y objetiva, caeremos en un estado de anarquía ética.

Pero hoy nos hallamos inmersos en un proceso implacable de redefinición de los derechos humanos. Así, por ejemplo, el “derecho a la vida”, piedra angular de la Declaración Universal, se conculca a través de códigos legales que admiten el aborto. El derecho al matrimonio para todo hombre y mujer, base de la familia, se desvirtúa mediante la legalización del matrimonio de igual sexo. El derecho del niño a conocer a sus padres naturales se conculca cuando los niños “nacen” o se “producen” de donantes anónimos.

La Declaración proclama el derecho a practicar la religión en forma pública, pero el laicismo rampante está obsesionado en relegar su práctica a la esfera privada, y el profesor Squella habla de un supuesto e imposible Estado laico que sea del todo neutral. En fin, comprobamos que no hay derecho alguno que no haya sido desnaturalizado.

Y quién se atreve a propugnar una definición objetiva de los derechos humanos es tachado de fundamentalista, y puesto que no hay criterio ni modelo para definir el derecho, el poder mismo se convierte en derecho y desaparece toda racionalidad ética.

La satisfacción de identidades, apetencias, anhelos, pulsiones, incluso caprichos convenientemente disfrazados con los ropajes de la emotividad, se erige en coartada para la formulación de nuevos derechos. De los cuales, además, quedan excluidos los nonatos, los ancianos, los enfermos, aquellos que no tienen voz para hacerse valer.

Pareciera que basta que cambiemos el nombre de las cosas que existían para que súbitamente dejen de existir. “Matrimonio” o “familia” ya no significa nada en sí mismo, sino lo que nosotros queramos designar como tal. Y el aborto, que antes considerábamos un crimen execrable, podemos configurarlo como sacrosanto derecho.

Frente a este presunto triunfo del nominalismo hay que volver a Aristóteles cuando afirma en su Política que “las verdaderas formas de gobierno son aquellas en las que el individuo gobierna con la aspiración del bien común; los gobiernos que se rigen por intereses privados son perversos”.

Nota: Este artículo fue publicado originalmente por El Mercurio de Santiago, el domingo 26 de diciembre de 2021.