LAS SEIS PERSONAS QUE VISARON EN 25 HORAS EL DECRETO QUE AUTORIZABA EL CABLE CHILE-CHINA
Gracia Rodrigo – El Líbero, 25/02/2026
El martes el caso de las sanciones de Estados Unidos a funcionarios chilenos por sus gestiones para sacar adelante el proyecto de cable submarino que une China con Chile, dio un vuelco, pues si bien las primeras versiones del gobierno decían que era una iniciativa en una etapa muy inicial, El Mercurio dio cuenta de que el ministro de Transportes y Telecomunicaciones, Juan Carlos Muñoz, sí firmó el decreto que autorizaba su construcción y concesión por 30 años.
El documento fue anulado por “por razones de error técnico o en su tipeo” dos días después de que lo firmara el ministro de Transportes y Telecomunicaciones, Juan Carlos Muñoz. Esto, a solicitud del jefe de gabinete del subsecretario de Telecomunicaciones, quien le indicó que había recibido información de Estados Unidos sobre el riesgo del proyecto. La tramitación del decreto demoró apenas 63 días y más tarde Muñoz explicó que había retirado el expediente para pedir más antecedentes. Lo que pasó, más bien, es que Muñoz se arrepintió tras una advertencia hecha por Estados Unidos al jefe de gabinete del subsecretario de Tele-comunicaciones (Subtel), Guillermo Petersen, el mismo día en que había firmado, la que resultó en poner fin a la veloz carrera de este proyecto en la cartera.
Una que los conocedores dicen que es inusual, pues la autorización demoró apenas dos meses (63 días) en ser tramitada, siendo que el promedio de esas gestiones es de 400 días, según la Comisión Nacional de Evaluación y Productividad (CNEP).
Y siguiendo la misma tónica, la firma del decreto que autorizó por dos días la concesión, también tomó una ruta express: pese a que fue visada por seis funcionarios, ninguno observó los mencionados errores técnicos, de tipeo -ni políticos o de otra índole- y sacaron adelante el documento en 25 horas.
La ruta de la autorización. Según pudo revisar El Líbero en el documento oficial, una administrativa de servicios públicos de Subtel emitió el decreto el lunes 26 de enero a las 14:50 y un ingeniero del área de Concesiones lo visó en calidad de urgente el mismo día, en menos de un minuto (14:50:40).
Posteriormente pasó a jefaturas. A las 15:13 obtuvo el visto bueno de la jefa del Departamento de Autorizaciones, Elena Ramos; y el jefe del Departamento Servicios Públicos, José Bustos, hizo lo propio nueve minutos después, a las 15:22.Luego el decreto pasó a manos del ingeniero y subsecretario de Telecomunicaciones, Claudio Araya (PC), quien dirige el organismo que está a cargo de este tipo de proyectos. Él revisó el documento y una hora y 45 minutos después, le estampó su firma, autorizando el polémico cable.
Uno que según fuentes de El Líbero, no se justificaría técnicamente, dado que aún no comienza a funcionar el cable Humboldt, que tendrá funciones similares, pero dando servicios a varios países de Latinoamérica, dada su capacidad.
Al día siguiente, el documento cambió de oficinas hacia Transportes. A las 15:19 del día martes 17 lo visó un funcionario y a las 16:08, lo hizo el ministro Muñoz.
Lo que seguía era mandarlo a Contraloría para su toma de razón y hasta ese momento, ninguno de los seis visadores, jefes de áreas, subsecretario ni ministro, se fijó en algún supuesto error.
El problema es que al rato, el jefe de gabinete del subsecretario Claudio Araya, Guillermo Petersen, llegó a avisar de problemas: ese mismo día había tenido una reunión con un personero de la Embajada de Estados Unidos -que no quedó registrada en la plataforma de lobby- quien le advirtió de riesgos en la seguridad si es que se aprobaba el cable a China.
En ese momento el ministro informó lo sucedido al Presidente Gabriel Boric y se tomó la decisión de anular el documento. Sin embargo, eso se concretó sólo dos días después, la mañana del jueves 29 de enero.
El lunes siguiente, Muñoz se reunió con el embajador de Estados Unidos, Brandon Judd, oportunidad en que el diplomático le hizo duras advertencias si es que el proyecto del cable avanzaba, pero él no le informó que la tramitación se había pausado.
El ministro dijo a la prensa que la anulación se hizo para solicitar más antecedentes del proyecto, pero la anulación -solicitada por Petersen al jefe de Administración y Finanzas que lo mandó al sistema documental- se hizo bajo otro concepto, el de supuestos errores.Dentro de Subtel hay quienes consideran que el argumento puede ser considerado como una información falsa que derive en una irregularidad administrativa para quienes cancelaron el trámite.
Un aporte del Director de la revista UNOFAR, Antonio Varas ClavelLos artículos publicados en esta sección son de responsabilidad de sus autores y no reflejan necesariamente el pensamiento de la Unión de Oficiales en Retiro de la Defensa Nacional
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