PERLA OHIGGINIANA.
OTRA PAGINA DE LOS CORSARIOS.
Mario Barrientos Ossa.
Instituto O’higginiano de Rancagua.,
El principal armador de la época, Felipe Del Solar, propuso al gobierno de O´Higgins armar en corso el bergantín “Chileno”, de su propiedad. Ofreció hacer la guerra marítima, a cambio de que se le auxiliara con armamento, pólvora, municiones, tropa y liberación de derechos. Del Solar, prometía devolver los elementos facilitados al terminar el corso y vender a la autoridad en un tercio de su valor los útiles de guerra que apresara.
A causa de la apurada situación militar y el bloqueo ejercido por los barcos españoles, la patente fue concedida el 20 de noviembre de 1817, coetánea a la que se había concedido a Mackay. Del Solar rindió la fianza y prometió respetar la regulación, contenida en un reglamento dictado por el gobierno con esa misma fecha.
Con la aprobación del Ministro de Guerra, don José Ignacio Zenteno, se proveyó a Del Solar con 15 pares de pistolas, 20 lanzas, 30 quintales de pólvora, 20 soldados artesanos y 12 piezas de artillería.
Durante meses recorrió la costa del Pacífico, al mando del capitán Enrique Santiago, capturando en enero de 1818, al bergantín “Saeta”, proveniente de Guayaquil, con un cargamento de cacao, que fue declarado buena presa. Posteriormente, apresó la goleta “San Ignacio de Loyola”, en la boca del río Guayas, también declarada buena presa.
Regresó a Valparaíso con quinientas fanegas de cacao, una barrica de cuchillos flamencos, 50 sombreros de jipijapa, 4 cajones de vino con 120 botellas y 240 sombreros pequeños.
En posteriores campañas, capturó el bergantín “Bolero”, con un cargamento de arroz, trigo, cacao y frijoles; y la fragata “Cazadora”, cerca de Acapulco, con sebo, maderas y cuero.
Lamentablemente, estando al ancla en Valparaíso, el barco corsario fue arrojado a la costa y naufragó a impulsos de un fuerte temporal que afectó al puerto el 4 de julio de 1819, poniendo fin a sus temerarias incursiones.
Estos son recuerdos de esa romántica época, en que el gobierno de O´Higgins, mediante los corsarios, hacía esfuerzos por desbaratar el poder naval de España en América del Sur, como eficaz ayuda a la Escuadra Nacional, que comenzaba a configurarse bajo su férrea voluntad de gobernante y americanista.
Nota: Esta perla, que contiene un tercer relato acerca de los corsarios que contribuyeron a destruir el comercio español en América.
Un aporte de nuestro Pas Presidente BGR Gustavo Basso Cancino
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