DISCURSO HOMENAJE POR EL NONAGÉSIMO SEXTO ANIVERSARIO DE LA FUERZA AÉREA DE CHILE
CDA Gustavo Garretón Rodríguez.
“Con las alas enarcadas, en suprema sed de cielo”
Estas dos frases, con las que se inicia el himno de la Fuerza Aérea de Chile, encierran el anhelo profundo que el hombre desde sus orígenes ha tenido por elevarse desde la tierra al cielo, alcanzar las alturas y al igual que los aves desplazarse libremente por el aire.
El ser humano en su incesante búsqueda por nuevos horizontes, se afanó inicialmente por expandir su conocimiento hacia otras latitudes netamente terrestres hasta que en algún momento detuvieron su andar, luego vastas extensiones marítimas que, luego de ser obstáculo, las transformó en un medio de comunicación y de sustento.
Tierra y mar fueron sus ambientes naturales, pero su mirada continuaba elevándose para observar durante el día a los pájaros y más allá, la bóveda celeste que, en las noches, colmadas de estrellas, le llenaba de incógnitas y conjeturas.
Muchos siglos pasaron antes que el hombre comenzara a intentar elevarse por medio de artefactos que le permitieran ir poco a poco escudriñando y descubriendo los secretos de las leyes y principios que regulan el espacio aéreo.
Leonardo da Vinci, los hermanos Montgolfier, Otto Lielenthal y muchos otros, diseñaron y lograron hacer volar aparatos que eran más livianos que el aire, sin embargo, el sueño original persistía en la ilusión de crear algún ingenio que permitiese al propio hombre volar o elevar un artefacto que lo llevase para mantenerse en él, y maniobrarlo conforme sus deseos.
Ese añorado sueño se hizo realidad cuando en el año 1913, en Kitty Hawk, los hermanos Wright, finalmente lograron levantar del suelo una máquina más pesada que el aire, conducida por uno de ellos.
A partir de tan espectacular proeza, comienza una frenética carrera en diversas latitudes del mundo por alcanzar más y mejores logros en este fascinante mundo que comenzaba a develar inimaginadas posibilidades para el recién iniciado siglo XX.
Cómo no estar orgullosos nosotros los chilenos, cuando al celebrar el primer centenario de nuestra independencia y habiendo transcurrido tan solo 7 (siete) años desde el primer vuelo de los hermanos Wright, nuestras autoridades políticas y militares, consientes de las gigantescas oportunidades que se abrían con la aviación, se incorporaron a nuestro país a esta formidable aventura.
Es así como en el año 1913 se crea la Escuela de Aeronáutica Nacional
Inscriben sus nombres para la posteridad, el Comodoro Arturo Merino Benítez, fundador de la Fuerza Aérea de Chile, de la Línea Aérea Nacional, el capitán Manuel Avalos Prado primer director de la Escuela De Aviación en 1913, el teniente Alejandro Bello, desaparecido en vuelo en 1914, el sargento 1° Armando Menadier, fallecido al caer su avión en 1914, el teniente Dagoberto Godoy el año 1918 con el cruce de la Cordillera de los Andes, el teniente Armando Cortínez al año siguiente al hacer el cruce de los Andes en un viaje de ida y vuelta, el capitán Diego Aracena con el raid Santiago – Rio de Janeiro el año 1922 así como tantos otros.
Es tal el espíritu y la entrega que anima a quienes conforman esta nueva y pujante especialidad, que el Supremo Gobierno de Chile encabezado por el general Carlos Ibáñez del Campo en un trascendente acto crea un 21 de marzo de 1930 la Fuerza Aérea Nacional, la que posteriormente pasaría a llamarse Fuerza Aérea de Chile.
En efecto, junto con la creación de esta institución armada, la cuarta en su naturaleza en el mundo, una semana después, nace la Dirección General de Aeronáutica Civil, que regularía las operaciones de la también recién creada Linea Aérea Nacional y el incipiente Club Aéro de Chile.
Han transcurrido 96 años desde aquella importante fecha en que se dio vida a la Fuerza Aérea de Chile, numerosas generaciones de chilenos han entregado lo mejor de sus capacidades para desarrollarla, hacerla grande, respetada y querida.
Lamentablemente, la conquista del espacio aéreo como expresión de la porfiada voluntad humana cada cierto tiempo nos recuerda de forma dramática cuan frágil es el hombre en un medio que no es el de su propia naturaleza.
La historia institucional de nuestra Fuerza Aérea está jalonada con el sacrificio de muchos aviadores, la mayoría de las veces con la lamentable pérdida de vidas de abnegados pilotos y tripulaciones.
Gracias a ese sacrificio y al tesón de tantos otros, hoy los cielos de Chile y los encargados de su custodia, se encuentran debidamente resguardados por más de 12.000 hombres y mujeres desplegados a lo largo y ancho de nuestro territorio en quienes la ciudadanía puede confiar plenamente
Quiero destacar que tenemos hoy día un Centro Espacial Nacional (CEN). inaugurado el 23 de diciembre 2025 en la Base Aérea de Los Cerrillos donde por lo pronto se tiene considerado fabricar 7 satélites de 23 kilos y un satélite de observación de la tierra de 200 kilos. Este centro permitirá potenciar la economía, la defensa y poner sus laboratorios al servicio de la investigación y desarrollo de nuevos talentos, a nivel nacional en diferentes áreas.
Por otra parte, la Fuerza Aérea consciente del vertiginoso avance científico y tecnológico, se encuentra además empeñada, por una parte, en modernizar su flota de aviones de combate con importantes actualizaciones y la renovación del avión de instrucción primaria T-35 Pillán, aeronave que ha servido a la institución por más de 40 años, por una nueva plataforma, el T-40 Newen, que será el elemento central de un sistema integrado de instrucción de bajo costo que acercará al piloto-alumno en forma temprana a tecnologías y procedimientos similares a los de aeronaves de 4° y 5° generación.
Frente a estos desafíos la preparación profesional de su personal y de sus tripulaciones, es fundamental; a modo de ejemplo, actualmente los oficiales que egresen de la Escuela de Aviación, lo harán con el título de Ingeniero Aeroespacial, para estar a la altura de las exigencias que les impondrá el futuro inmediato.
Del mismo modo, como ya es una tradición institucional, la Fuerza Aérea desarrolla cada dos años la Feria Internacional del Aire y del Espacio, FIDAE, la más importante en Latinoamérica y la quinta del mundo, la que en su versión actual que comienza el 07 de abril y hasta el día 12, presentará entre otros, a 33 países, 377 expositores, 93 delegaciones internacionales, 86 delegaciones profesionales y 110 aviones y helicópteros,
Así, la Fuerza Aérea de Chile se presenta ante el país, como una fuerza aérea profesional, altamente tecnológica y al servicio de los intereses de la patria.
Finalmente, no puedo terminar estas palabras sin rendir un sentido homenaje a aquellos camaradas que se encuentran privados de libertad y que dieron testimonio de grandeza por la liberación de la patria del yugo marxista impuesto por el gobierno de la Unidad Popular, hace ya 50 año;, en ellos están puesto los esfuerzos de las diferentes instituciones a las que pertenecemos, oficiales en retiro de la Defensa Nacional, con aportes de sus socios, para sobrellevar de mejor manera sus injustas condenas.
Termino mis palabras reiterando nuestros saludos al personal en servicio activo de la Fuerza Aérea representados por las autoridades instituciones que hoy nos honran con su presencia.
Por la Fuerza Aérea de Chile “Quam Celerrime Ad Astra” – “Cuan raudo hacia las estrellas”
Muchas Gracias.
Discurso efectuado en la ceremonia homenaje al aniversario nonagésimo sexto de la Fuerza Aérea de Chile efectuado por el Círculo de Oficiales en Retiro de las Fuerzas Armadas “General Adolfo Silva Vergara el 25 de marzo de 2026.
Nota del editor. El CDA Gustavo Garretón Rodríguez.es director y tesorero de la Unión de Oficiales en Retiro de la Defensa Nacional