Pacífico y pacifista
Viña del Mar, 10 de septiembre de 2026.

Señor Director:
Nadie quiere la guerra, pero la historia nos dice que por desgracia ninguna nación está libre de verse envuelta en ella. Es posible que la guerra la tengamos lejos, pero no podemos descartar que algún día se nos acerque.
El problema de la guerra no se resuelve con el pacifismo. El pacifista no lucha por defender lo que le pertenece y está dispuesto a pagar cualquier precio por una paz aparente y efímera. Cuando se ha querido la paz al precio del deshonor, se ha cosechado el deshonor, pero no la paz. Aceptar bajezas y humillaciones para conservar la paz, hace al hombre indigno de existir.
El pacífico es un amante de la paz, pero lucha por defender lo justo y lo que en derecho le corresponde.
Chile es un país pacífico, pero no pacifista. Cuando intereses vitales de la patria han estado amenazados los chilenos han reaccionado digna y vigorosamente, como ocurrió en el caso de la Guerra contra la Confederación Perú-Boliviana; de la Guerra del Pacífico; de la amenaza totalitaria del marxismo-leninismo; y de la amenaza de guerra por Argentina después de que declarara “insanablemente nulo” el Laudo Arbitral de S.M. británica la Reina Isabel II concerniente a la región del canal Beagle, cuyo cumplimiento estaba confiado “al honor de las naciones signatarias”.
Atentamente le saluda.
Adolfo Paúl Latorre
Abogado
Magíster en ciencia política
Magíster en ciencias navales