A propósito de Baquedano
Con tan solo 14 años de edad, escondido como polizón se trasladó en una de las naves que transportaba al Ejército desde Valparaíso al Callao. Cuando fue sorprendido por su padre a la sazón comandante de Cazadores, se le prohibió acercarse a la unidad empeñada en la guerra contra la confederación Perú Boliviana. No obstante, en esa corta edad obtiene su bautizo de fuego en la batalla de Yungay. De ahí en adelante se enroló en el Ejército.
Ya como General de brigada en 1879 fue movilizado en la Guerra del Pacífico al mando de la caballería. Se destacó el 22 de marzo de 1880 en el combate de los Ángeles, que le valió ser nombrado como general en jefe. En esa condición solamente obtuvo victorias en las batallas de Tacna, Arica, Chorrillos y Miraflores.
De regreso a Chile, se acogió a retiro, rechazó la candidatura a presidente, se le otorgó el rango de General en Jefe en Campaña para el resto de su vida; fue parlamentario y se concentró en ayudar a quienes fueron sus soldados en la guerra del Pacífico, dejó un día a la semana para desayunar con éstos en el mercado central.
En la guerra civil de 1891, no tomó partido por ningún bando, fue tan intachable que Balmaceda antes de refugiarse en la Legación Argentina le pidió asumir en su reemplazo como Presidente provisional, nombramiento que aceptó.
Dejó en su testamento como herencia entre otros, para las viudas de quienes combatieron.
En su lápida dice: “Aquí yace Manuel de Jesús Baquedano González, caballero de cuna, soldado de niño”
JORGE VILLARROEL CARMONA
Presidente del Círculo Ignacio Carrera Pinto
Academia de Historia Militar
Nota del Editor: Carta enviada al Director