Desde mi tumba. (Homenaje al Soldado desconocido). General (R) Hernán Núñez Manríquez (QEPD)
Desde mi tumba
Con motivo del reciente fallecimiento del General (R) Hernán Núñez Manríquez (QEPD), hemos querido publicar nuevamente uno de sus pensamientos. El GDD Núñez, fue un permanente colaborador con nuestro sitio web y siempre con temas de la mayor actualidad, paradójicamente el que ponemos a vuestra disposición es “desde mi tumba”. Esperamos en Dios que por fin pueda descansar en paz.
El Editor
DESDE MI TUMBA por General (R) Hernán Núñez
¿Dónde están los míos? ¿Dónde están mis camaradas? ¿Dónde está los que cantan los himnos y canciones de la Patria en nuestro recuerdo?
Siento gritos, groserías, bestias pateando mi tumba, la tumba con que la Patria me honró como testimonio de gratitud por haber entregado mi vida por ella y mi Bandera. No me lo merezco quizás, pero represento a miles de soldados que cumplimos nuestro sagrado deber.
Me insultan babosos de odio y drogados; borrachos quieren llegar a mis huesos, a mi lugar de descanso eterno. ¿Por qué me odian si antes me querían y respetaban?
Con una linda ceremonia me trajeron desde el Campo de la Alianza hasta este lugar el año 1955; me acompañaron viejos soldados con los que peleé a su lado, y quizás fue la viuda de alguno del cual nunca más se supo igual que yo, que saludó militarmente y llorando emocionada, cuando las tropas desfilaron frente a la estatua de mi General Baquedano y ante mi tumba, la de un hombre muy humilde.
Meten fierros y chuzos alrededor de mi sepulcro. ¡Siento como rompen la placa tan hermosa que me escribiera mi Capellán Abarzua!
Recuerdo que un fotógrafo de delantal blanco sacaba fotos de cajón a familias enteras que venían a visitarme, niños corrían a mi alrededor; o más de algún galán declaró su amor sentado a mis pies.
¡Aumentan los gritos, siento calor por el fuego que prenden en mi lápida, vacían botellas de cerveza, estoy hecho un basural!
¿Dónde están los míos? ¿Dónde están mis camaradas? ¿Dónde está los que cantan los himnos y canciones de la Patria en nuestro recuerdo?
¿Por qué han permitido esta ofensa, este oprobio, este deshonor?
¡Yo que junto a una legión de bravos di la gloria a este Ejército!
Estoy debajo de una carpa; escucho que hablan de mí; que yo, un humilde soldado chileno, estoy creando problemas políticos a un hombre que hace poco vino, torpe y jocosamente, a sacarse fotos a los pies de mi general.
Dicen que me sacan de aquí y me llevan a un mausoleo entre gallos y medianoche y como una solución de parche. Improvisadamente.
Lo siento por Chile y el Ejército.
Ya no tienen a su Soldado Desconocido.
Nos derrotaron, y me han dejado abandonado tras las filas enemigas.
Mi homenaje al Soldado Desconocido que visité anualmente de la mano de mi abuelo.
General (R) Hernán Núñez Manríquez
Fuente imagen: latercera.com
Los artículos publicados en esta sección, son de responsabilidad de sus autores y no reflejan necesariamente el pensamiento de la Unión de Oficiales en Retiro de la Defensa Nacional
Batalla de Maipú. Jorge Villarroel Carmona
Batalla de Maipú
Jorge Villarroel Carmona
“Como Santiago Bueras, al viento”
El domingo 5 de Abril de1818, “fue para los patriotas el todo o nada” en Maipú.
Atrás quedaron la campaña al sur de 1817 y la sorpresa de Cancha Rayada.
El amanecer de ese día permitió ver el despliegue de las fuerzas:
El Ejército Patriota al mando del General San Martín con tres divisiones (al mando de los coroneles Las Heras, Alvarado y Quintana de reserva), al frente el Ejército realista comandado por el general Mariano Osorio también con tres Divisiones (al mando de los brigadieres Ordoñez, López de Morla y Primo de Rivera, sin reserva), entre estas “𝘂𝗻𝗮 𝗴𝗿𝗮𝗻 𝗵𝗼𝗻𝗱𝗼𝗻𝗮𝗱𝗮” que separaba a las fuerzas en 400 mts. y limitando la eficacia de los cañones de avancarga con alcances de 250 a 300 mts.
Cruza al bajo de la hondonada el 2do escuadrón de Cazadores, a “galope tendido”, es el Teniente Coronel Santiago Bueras, conocido como el huaso Bueras,
(𝗛𝘂𝗮𝘀𝗼 𝗽𝗼𝗿𝗾𝘂𝗲 𝗲𝗿𝗮 𝗱𝗲 𝗰𝗮𝗺𝗽𝗼, 𝗻𝗮𝗰𝗶𝗱𝗼 𝗲𝗻 𝗣𝗲𝘁𝗼𝗿𝗰𝗮 𝘆 𝗱𝗶𝗲𝘀𝘁𝗿𝗼 𝗽𝗮𝗿𝗮 𝗲𝗹 𝗰𝗮𝗯𝗮𝗹𝗹𝗼) que cobro fama en Quechereguas y en Cancha Rayada, en esta última fue quien salvó la vida del General O”Higgins.
“La célere caballería surca el suelo, levantando polvaredas al cielo”. El escenario comprende desde oriente a poniente: Las Haciendas del Descanso, Ortuzar, Lomas Blancas, Pajaritos, El Rozal, Cerrillos de Errázuriz, La Farfana hasta allá lejos en Las Casas de lo Espejo, con dirección a la rinconada de Maipú. Ese 5 de Abril, galoparán a la carga mil jinetes y aparejos.
Choque e impacto estruendoso de la Caballería de ambos contendores, colisión de caballos blancos, colorados, mulatos y alazanes, tordillos, se oyen relinchos, crujidos de corazas con ecos de acero, los jinetes siguen al Huaso Bueras, sorprendiendo cuando este carga blandiendo su sables a mandobles, otros atrás afirman lanzas, es una masa estridente de arreos y pujanza. Los potros y yeguadas con destrezas exhiben cabriolas, corbetas y grupadas, cambian aires: del galope al trote, del trote al paso presionando con sus pechos y grupas. El fiero y estrecho combate obliga a los caballos a realizar piruetas donde, unos espoleados en el tumulto “piafán” y en ese ahogo de jinetes y caballos se van generando encuentros, cayendo herrajes.
Las cabalgaduras deben soportar los frenos: “en bruscos altos”, cediendo a la pierna los más avezados.
Soldados de Caballería “Huasos y gauchos” enfrentan a “los picadores ibéricos”, y también a los infantes y artilleros”.
“Las huestes montadas de Cazadores en combate siguiendo a sus líderes “Bueras y Freire” se presentan con Casacas azules, petos con hombreras trenzadas, morriones negros, blancas bandoleras, pistolas, sables acerados y arqueados, van asaltando las posiciones defensivas de la infantería de Ordoñez quienes iniciaban un contrataque, el cual fue frenado por estos bravos jinetes que cargaron rompiendo sus defensas, dislocando con los Granaderos de Zapiola el borde delantero también de López de Morla y de Primo de Rivera, en ese intertanto una bala impacta al Huaso Bueras, haciéndolo caer al gran gigante de su caballo, todo fue tan rápido, que exacerbó la furia de sus huestes la que se hizo incontenible mostrando la fuerza de las filas de los cuerpos montados”.
Es en Maipú donde destacan a lo lejos jinetes patriotas y realistas empuñando Lanzas de cuyos pendones flamean al viento sendos gallardetes amarillos, naranjos, rojos, negros, azules y celestes, con grabados y bordados en hilos de plata, y de oro dentadas, filigranas de Dragones, Cornos, Lanzas y Granadas.
El combate estrecho se concentra en las defensas realistas que diezmadas se van replegando a nuevas posiciones hacia retaguardia, retumban los oídos con los impactos del fuego artillero, la Caballería patriota no cesa se atacar cortando la retirada y todos con fuego en sus miradas.
Los clarines anuncian “victoria”. Las huestes realistas, abandonan todo a su paso, cañones yacen en fangos, cuadro lúgubre que contrasta con la brillantez del día, también abandonan pertrechos y miles de proyectiles, quedando realistas heridos diseminados y febriles.
La patria ya es libre. Osorio se retira despavorido, sólo queda Ordoñez en Lo Espejo, afeblecido. Los realistas han sido aniquilados.
Abrazo de próceres y vítores y la patria bendice la fe y decisión de la Caballería del Ejército libertador y chileno y la figura del gran huaso Bueras que murió a la cabeza de su Escuadrón “quedará para siempre en el recuerdo del Ejército como ejemplo y paradigma de aquel jinete huaso de los sables cruzados”.
Las opiniones en esta sección, son de responsabilidad de sus autores y no reflejan necesariamente el pensamiento de la Unión de Oficiales en Retiro de la Defensa Nacional
Exportaciones de Chile a Estados Unidos deberán pagar un arancel de 10% tras anuncio de sobretasas de Trump. El Mercurio
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Los sesgos y la manipulación lideran el lado oscuro de la IA. Idoia Salazar. The Conversation
LOS SESGOS Y LA MANIPULACIÓN LIDERAN EL LADO
OSCURO DE LA IA
Idoia Salazar, Especialista en Ética e Inteligencia Artificial, Universidad CEU San Pablo – The Conversation, 27/03/2025
La inteligencia artificial (IA) ya incide en múltiples ámbitos de nuestra vida cotidiana, desde el reconocimiento de voz en nuestros teléfonos hasta el análisis de datos en la investigación médica. Su avanzada tecnología ofrece innumerables ventajas, como la automatización de tareas, eficiencia, capacidad de procesamiento de grandes volúmenes de datos y personalización de múltiples servicios.
Sin embargo, a medida que se propaga, sin aparentes límites, el uso y desarrollo de esta tecnología, se vislumbra un lado no tan positivo derivado de las propias características que hacen especial a la IA: la toma de decisiones y su capacidad para ejecutarlas de manera autónoma.
Cuando un ser humano toma decisiones, normalmente, la envuelve de un contexto ético (o, al menos, tiene esa capacidad de discernir entre lo bueno y lo malo de su aplicación).
La IA, como software que es, carece por ahora de ese contexto. Por tanto, es importante que nosotros, las personas, acompañemos las grandes bondades de esta tecnología, aplicando nuestra ética en estos procesos en función del caso.
Pero veamos brevemente cuáles son algunos de los principales riesgos actuales, y por qué son cada vez más voces las que claman sobre la necesidad de una regulación más dura frente a la, a veces, laxa ética.
Ética para máquinas. Se habló mucho del caso de un algoritmo de Amazon que estuvo durante un tiempo actuando de manera discriminatoria a la hora de seleccionar perfiles para un puesto de trabajo de desarrollador de software. Parece que sólo admitía a hombres jóvenes y de raza blanca, descartando automáticamente al resto.
Este hecho saltó en su día a los periódicos, ensalzando la amenaza que podría suponer el uso de IA en determinados procesos, por ejemplo la selección de recursos humanos. Fue solo el principio de la consciencia de algunos de los riesgos de la IA asociados de los sesgos del algoritmo.
Los sistemas de IA aprenden a partir de datos. Y si esos datos reflejan prejuicios existentes en la sociedad, existe el riesgo de perpetuar o incluso exacerbar esos sesgos, especialmente sin la supervisión adecuada. Esta cuestión se ha manifestado ya, en varias ocasiones, en sistemas de contratación, créditos y sistemas judiciales.
En 2019, por ejemplo, se conoció que el algoritmo de crédito de Apple Card, gestionado por Goldman Sachs, asignaba límites de crédito significativamente más bajos a mujeres en comparación con hombres, incluso si compartían los mismos perfiles de ingresos y crédito.
A la hora de combatir estos desafíos, la IA no es diferente a otras tecnologías de gran impacto como lo fueron el automóvil, en su día, o internet. Éstas también necesitaron regularse para prevenir consecuencias negativas. En este caso, y teniendo en cuenta su rápida evolución, sin duda se requiere una regulación dinámica y adaptativa.
Por otro lado, surge la cuestión de la responsabilidad en caso de errores o accidentes causados por sistemas de IA. Sin un marco legal claro, determinar quién es responsable puede suponer un desafío.
Un claro ejemplo es el del coche autónomo. ¿De quién sería la culpa si atropellara a un peatón? Pese a que esta cuestión ha sido ya ampliamente debatida a nivel internacional, aún no existe una respuesta totalmente unánime, más allá de hablar de una “responsabilidad compartida” entre la empresa que desarrolla el automóvil (y su software de IA) y, por supuesto, el conductor.
Regulación en pañales. En la mayoría de los países, las leyes en materia de IA se encuentran en etapas incipientes. En Estados Unidos, por ejemplo, la normativa ha sido más sectorial y depende, en gran medida, de los estados individuales, aunque existen ciertos marcos federales en áreas específicas, como la privacidad o la discriminación.
Desde un punto de vista global, el reto radica en equilibrar la innovación con la protección del ciudadano. La Carta de Derechos Digitales que puso en marcha el Gobierno español en 2021 es un ejemplo de esta tarea pendiente de concienciación y prevención ciudadana.
Sin embargo, aún falta accionarla para que sea realmente eficaz, y esto no es una tarea fácil. Una regulación excesiva podría sofocar la innovación, mientras que una falta de regulación, y de medidas concretas y prácticas, podría dejar a las personas desprotegidas en muchos sentidos.
En esta línea, la Unión Europea aprobó, en agosto de 2024, la Ley de Inteligencia Artificial, en un esfuerzo común entre los organismos reguladores europeos, empresas, expertos en IA y sociedad civil. Su objetivo: proteger los derechos fundamentales de las personas, garantizar la transparencia en la toma de decisiones de los sistemas de IA y establecer mecanismos de rendición de cuentas y supervisión humana adecuados, entre otras cuestiones básicas.
No pretenden regular la tecnología en sí misma, ya que esto supondría un problema para su implementación y desarrollo en la industria de la UE, sino casos específicos que pueden suponer un riesgo.
Están los usos y desarrollos prohibidos (como puntuación social de la población), los de alto riesgo (aquellos cuya implementación puede afectar a los derechos fundamentales de la persona, como el uso de la IA para incorporación a un puesto de trabajo), los de riesgo medio (obligaciones de transparencia, como en el caso de chatbots) y los de riesgo bajo (automatismos sin riesgo, como filtros de spam).
La manipulación, uno de los principales riesgos reales. Uno de los más claros fenómenos que ya se está empezando a vislumbrar es la manipulación, esa tendencia a dejarnos llevar por ideas no consolidadas por nosotros mismos, incluso de manera inconsciente.
El empleo, principalmente a través de sistemas de recomendación, está empezando a incidir en la capacidad de decisión de unos consumidores cada vez más pasivos. Pero, en pocas líneas, cabría plantearse quién es “el verdadero culpable” de una situación que podría desembocar una merma para la actual democracia. ¿Es la inteligencia artificial, como tecnología? ¿Son las máquinas que “toman decisiones” por nosotros y nos incitan a un consumo premeditado?
Software sin intención ni responsabilidad. En primer lugar, los sistemas de IA son software, es decir, programas informáticos, con peculiaridades específicas. Por tanto, sin responsabilidad ni intención.
Sí la tienen, sin embargo, las empresas u organismos –tanto públicos, como privados– que las usan o las desarrollan. Clarificar esta cuestión es clave para dejar de personificar en la IA las responsabilidades humanas con el empleo de cualquier tecnología.
Por otro lado, tenemos la cuestión de la preparación real de nuestra sociedad para asumir el impacto de la IA. Aunque a partir de la salida de ChatGPT empezó a democratizarse su uso, el conocimiento general sobre sus repercusiones en nuestro día aún es muy vago.
Es necesario que se involucren los poderes públicos, las empresas y los centros educativos para trabajar conjuntamente en una revolución cultural y educativa que fomente el conocimiento en impacto de la IA y el espíritu crítico de las personas. En caso contrario, la era de la inteligencia artificial podría llegar a relacionarse con la de la manipulación masiva inconsciente.
En definitiva, la IA presenta un potencial transformador inmenso. Sin embargo, como cualquier herramienta poderosa, conlleva tanto oportunidades como peligros. Aunque existen esfuerzos en curso para desarrollar una regulación sólida, todavía hay un largo camino por recorrer para garantizar su uso seguro y ético en nuestra sociedad.
Eso sí, debemos recordar que el peligro no es la IA en sí misma, sino el uso que nosotros, los humanos, hacemos de ella. La clave está en aumentar la conciencia popular y profesional sobre los riesgos.
Por otro lado, aunque hoy día no es una opción negarse a la incorporación de esta tecnología en nuestra vida, se debe incentivar su aplicación y desarrollo ético y responsable desde el diseño, es decir, desde el planteamiento inicial del proyecto con IA.
Asimismo, se debe realizar un seguimiento durante todo su ciclo de vida. Solo de esta manera conseguiremos un impacto positivo de esta revolucionaria tecnología.
Un aporte del director de la revista UNOFAR, Antonio Varas Clavel
Los peligros del Doctor TIKTOK: “Puede generar hipocondría, trastorno ansioso u obsesivo”
LOS PELIGROS DEL DOCTOR TIKTOK: “PUEDE GENERAR
HIPOCONDRÍA, TRASTORNO ANSIOSO U OBSESIVO”
Laura Camacho – Flipboard 26/03/2025
Si estás en redes sociales como TikTok, Instagram o X (antiguo Twitter), en los últimos años te habrás encontrado con palabras como SIBO, depresión, TDAH… solo el primer término tiene casi 58.000 post relacionados en la plataforma de los vídeos cortos.
El problema llega cuando las personas se autodiagnostican a raíz de estas publicaciones, al sentirse identificados con los síntomas que otros usuarios o a los conocidos como influencers, y no acuden al médico. Esto conlleva numerosos riesgos e incluso puede derivar en generar un trastorno de ansiedad.
En una época de fácil acceso a la información, la sociedad requiere inmediatez, que se relaciona con un comportamiento ansioso y derivado del mal uso de las pantallas |
Pero ¿por qué ocurre este fenómeno? Ana Asensio es psicóloga y asegura que actualmente tenemos información “superaccesible”. “Estamos en la era de la inmediatez, queremos saberlo todo ya, que es un comportamiento muy ansioso y derivado del mal uso de las pantallas“, comenta. En este contexto, hay personas que, en vez de acudir a un especialista, optan por buscar los síntomas y en el momento en el que un referente comente una sintomatología similar, tienden a pensar que ya padece lo mismo. Pero el diagnóstico es mucho más complejo.
“Si ya estás cansado y con falta de concentración, dices que tienes TDAH; si lo que pasa es un poco de tristeza, sentirse abatido y tener pensamientos negativos, es depresión. Esto pasa mucho y como nos hemos acostumbrado ahora en la época de la divulgación, sobre todo de la salud digestiva y la mental, a meter en nuestro vocabulario palabras que antes no existían como bipolar, ansiedad, depresión… vamos haciendo unas etiquetas que son muy erróneas”, ahonda.
Esta experta, que trabaja en el centro Vidas en Positivo, detalla que el cerebro tiene un sesgo y si la mente no está entrenada, va a tender siempre a buscar los peligros que haya. Esto explica que las noticias negativas reclaman más nuestra atención, pero también los vídeos donde se exponen cuestiones sintomáticas. “Si no tienes la mente reeducada, tu mente va a querer mirar y saber dónde haya peligro”, declara.
Esto lo ha podido comprobar de primera mano en consulta. No suele ser el principal motivo para acudir, pero sí una conducta repetida en muchos pacientes y no solo van a las redes para ver qué les ocurre a ellos, sino también a sus familiares más cercanos, especialmente cuando son cuidadores.
Beatriz Torres, médica de Familia, también se ha encontrado con casos así en su consulta. “Lo importante es ser capaz de detectar dicha preocupación con el fin de acabar con las dudas de los pacientes. Recordemos que es posible que realmente tengan una patología y lo importante es llegar a detectarla y tratarla adecuadamente o descartar dicho problema pudiendo buscar una explicación a los síntomas que el paciente presenta y que interpretó de manera errónea”, detalla.
Los riesgos de autodiagnosticarse en redes sociales. Los riesgos de caer en esta práctica de autodiagnóstico son múltiples. La psicóloga comenta tres consecuencias plausibles: la primera es que el diagnóstico sea un “absoluto error”; la segunda, que no esté certificado; y la tercera, que se pierda el tiempo.
“Es llenarte la mente de un contenido que te va a generar muchísima ansiedad. Se convierte en un círculo vicioso porque tu algoritmo también te lo va a seguir mostrando, por lo que vas a ir auto confirmando, pues la mente necesita coherencia y confirmación. Esto al final puede generar una hipocondría, un trastorno ansioso u obsesivo con la compulsión de estar todo el rato mirando y buscando enfermedades o síndromes. Al final sí que nos podemos meter, sin darnos cuenta, en un problema”, sostiene.
Sobre el diagnóstico erróneo, Torres plantea otro problema: “Puede ser que en algunos casos el paciente crea que tiene una enfermedad muy grave que realmente no presenta; o al revés, que no le dé importancia y sea una patología que implique una atención médica incluso urgente”.
En la misma línea, hay que tener en cuenta la veracidad de los contenidos ofrecidos en redes sociales. Hace unos días, se ha publicado un estudio en Plos One, en el que se recoge que la mitad de los 100 vídeos más populares en TikTok sobre el TDAH contienen afirmaciones que divergen de la literatura científica de referencia.
A esta lista de riesgos, la secretaria de Información de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG) añade la automedicación con fármacos inadecuados, con dosis incorrectas o incluso pudiendo interaccionar con otros tratamientos pausados.
Por otro lado, hay una cuestión a tener en cuenta que afecta directamente a los sanitarios: “El médico debe de tener una capacidad importante para evitar prejuzgar; es posible que ocurra como con el cuento de Pedro y el lobo, y a la quinta persona de la mañana que acude por miedo de tener una enfermedad intestinal, no se le preste la atención necesaria, pensando que al igual que los cuatro casos anteriores no dependerá de una patología orgánica. Por esto es importante no entrar dentro de una inercia en la consulta”.
Patologías y perfiles más comunes. En cuanto a las patologías que más se autodiagnostican, comenta que suelen centrarse en aquellas que generan miedo —como el cáncer— o que tienen síntomas “vagos y comunes”. “Diría que de los gastrointestinales, el SIBO es uno de los diagnósticos más demandados junto con la celiaquía”, afirma.
Las edades son variadas. La facultativa comenta que afecta sobre todo a personas más nerviosas o que tienden a preocuparse en exceso por problemas de la salud.
En el caso de las redes sociales, el perfil es de alguien que pasa mucho tiempo en internet, incluso que consume mucho contenido médico y que llega a confiar más en los influencers de referencia que en el personal sanitario. “Esto último tal vez sea más consecuencia de una mala experiencia con la sanidad que le lleve a tener desconfianza del sistema”, ahonda.
En este perfil, Asensio suma a las personas que tienen facilidad para somatizar y aquellas que tengan la ansiedad suficiente como para no esperar a pedir cita en el médico y quiere resolverlo directamente por estar cerca de la tecnología.
Por otro lado, considera que los jóvenes son “muy susceptibles” a utilizar palabras o contenido de manera errónea, como los casos mencionados anteriormente. “Los adolescentes pueden confundir y empezar a etiquetar de manera errónea, algo que realmente es un diagnóstico real”, se lamenta.
Un aporte del director de la revista UNOFAR, Antonio Varas Clavel